Heroínas de Sálvora: ¿quiénes son y por qué merecen que todos las conozcamos?

Pocas cosas nos gustan más en Animosa que descubrir la figura de mujeres valientes, fuertes, pioneras. Esa fue nuestra razón de ser desde el comienzo: dar a conocer historias de mujeres que se convierten en referentes para enorgullecernos de nuestro poder femenino. Algunas son muy conocidas, pero otras han pasado de puntillas por la historia y se merecen un reconocimiento. Como Alice Guy, pionera del cine. O Barbara Buttrick, heroína del boxeo.

Taza Animosa de Wonder Woman

Pero no siempre hay que irse lejos para encontrar a mujeres cuya historia merece ser contada. Auténticas heroínas de las que apenas se ha oído hablar fuera de sus localidades natales. Y a las que vamos a presentaros hoy las tenemos muy cerquita de Animosa. Aquí mismo, en Galicia. Y lo que hicieron hace casi un siglo… es una historia de poder femenino como pocas otras hemos conocido.

¿Quiénes son las heroínas de Sálvora?

María Fernández Oujo, Cipriana Crujeiras, Cipriana Oujo Maneiro y Josefa Parada. Esos son sus nombres, que probablemente a pocas personas les suenen. Pero son muchas las que les debieron la vida. Estas cuatro mujeres, en la isla de Sálvora, hace casi un siglo, escribieron un capítulo de la historia. De esa historia en la que Galicia y el mar se convierten en una sola leyenda.

La isla de Sálvora, en la época del naufragio del Santa Isabel

Sálvora es una pequeña isla que se encuentra en la ría de Arousa, en pleno océano Atlántico, a unos tres kilómetros de la costa. Pertenece históricamente al concello de Ribeira y, desde comienzos de este siglo, está integrada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, junto a las Cíes, Ons y Cortegada. En la actualidad se encuentra despoblada (solo es posible visitarla en excursiones organizadas o con permisos especiales), pero hasta hace algunas décadas estuvo habitada. El último poblador de la isla la abandonó en 1972.

La isla de Sálvora, hoy

Las cuatro mujeres de las que hablamos vivían en Sálvora en el recién estrenado 1921. En concreto, en un duro invierno, en mitad de un temporal, la noche del 2 de enero. Esa fue la fecha en que estaban llamadas a convertirse en leyenda.

Historia de un naufragio

El buque correo Santa Isabel había recorrido diferentes puertos de la geografía española en los últimos días de 1920 (Cádiz, Vigo, Bilbao, A Coruña…) recogiendo pasajeros que se subirían en otra embarcación posteriormente para partir rumbo a América, como tantos emigrantes hacían en aquella época. Pero el temporal hizo que el barco tuviera que resguardarse en la ría de Arousa, donde el fuerte oleaje y un choque contra las rocas lo hicieron naufragar.

Las heroínas de Sálvora

Quiso la casualidad que aquella noche, por estar tan próximo el Año Nuevo, muchas familias se encontraran fuera de Sálvora. Apenas fueron veinticinco personas, niños incluidos, los que despertaron alertados por los gritos del farero alrededor de las cinco de la mañana. Y tres pequeñas barcas se lanzaron al peligroso mar para intentar salvar algunas vidas.

Las tres heroínas de Sálvora que salvaron vidas a bordo de su embarcación

Una de las barcas se dirigió a Ribeira para dar aviso del naufragio, pues el buque se había quedado sin electricidad y no había podido emitir ningún mensaje de socorro. En otra navegaban tres hombres, marineros de la isla. Y en la tercera, se echaron a la mar tres mujeres, casi tres niñas: Cipriana Oujo Maneiro (25 años), Josefa Parada (16 años) y María Fernández Oujo (14 años).

Heroínas con todas las letras

Se calcula que Cipriana, Josefa y María salvaron entre veinte y cincuenta vidas (varía según las fuentes), realizando varios viajes entre la isla y el lugar del naufragio, transportando pasajeros a bordo y también algunos agarrados a la borda de la pequeña dorna. La otra Cipriana (Crujeiras) aportó su grano de arena alertando del naufragio para que el operativo de salvamento se pusiera en marcha. Aun así, el hundimiento del Santa Isabel es una de las páginas más negras de la trágica historia de las costas gallegas. Murieron 213 personas. Podrían haber sido más sin el arrojo de cuatro mujeres que no tenían más experiencia en las tareas del mar que haber nacido a orillas del mismo.

Cuadro de Seijo Rojizo dedicado a las heroínas de Sálvora
Cuadro de Seijo Rojizo dedicado a las heroínas de Sálvora

Las cuatro mujeres continuaron con su vida después del naufragio. Con su trabajo en las tierras y la dura vida en el rural. Pocas veces hablaban de lo que ocurrió. Nunca se dieron a sí mismas título de heroínas. Han pasado casi cien años y su historia sigue siendo una gran desconocida, incluso dentro de Galicia. El libro Sálvora: memoria dun naufraxio contó su historia en 1998, pero el mayor reconocimiento a estas mujeres llegó en 2014, cuando el colegio de la parroquia de Aguiño pasó a llamarse CEIP Heroínas de Sálvora. Ahora se habla también del rodaje de una película basada en su historia. Ojalá. Nos encanta ver a grandes mujeres de la historia reconocidas, aunque sea tarde.

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